VIVIR
Publicado el 09 de julio de 2008
Tomando forma

Con el riesgo de escapes involuntarios de gas, de situaciones indiscretas con nuestras camisetas y chandals, o de chocar con alguien a quien queremos evitar mientras sudamos como lesbianas ciegas en una pescadería, el gimnasio puede ser el más peligroso de los campos minados.
Más aún, teniendo en cuenta el desconcierto general de ser los únicos que en apariencia verdaderamente necesitamos entrenar, a veces nos preguntamos por qué seguimos yendo.
Si, como nosotros, antes de correr a un gimnasio público necesitas sofocarte un poco en secreto, quizás el recién abierto centro Rebody te serviría con sus entrenadores personales, en la intimidad de uno de sus siete cuartos privados.
A un euro por minuto no es lo que se dice barato, pero sin compromisos ni contrato mínimo es una buena alternativa a los preparadores que nos ofrecen las cadenas de gimnasios.
Los monitores del Rebody también ofrecen consejo nutricional y pueden ser compartidos con un amigo por una tarifa un pelín más alta. Ahora podemos embarcarnos en la Operación Bikini sin la vergüenza de caernos de la pelota suiza en público.
Rebody - Mallorca 188, entresuelo – 93 451 0907
10-20h Monday-Friday
EUR 1 per minute
Sin comentarios.

