VIVIR
Publicado el 28 de julio de 2008
El tour-ista

Te guste o no, el turismo llegó para quedarse y dependemos cada día más de ello. Pero en lugar de quejarnos de la Disney-ficación del parque temático que es Barcelona, lo acogemos. Que podamos ser por una vez turistas en nuestra propia ciudad.
Relájate, no te vamos a meter por los ojos una paella congelada, seguida por una jarra de sangría Don Simón. Pero cuando nuestra reacción instintiva es de rehuir cualquier cosa con pinta de estar hecha para turistas, a menudo perdemos. Entre todos los sombreros mexicanos y figurillas de porcelana irreconocibles de la Sagrada Familia, quedan experiencias bastante guays. Reconócelo.
Los tours guiados como My Favourite Things y Like A Local te ayudan a descubrir algunas de ellas. Un paseo por los talleres de artistas en Poble Nou, un almuerzo en la terraza de una casa privada por el Born, o un picnic en Parc Ciutadella, son sólo algunas de las ofertas. Estas giras han sido diseñadas para que el turista se sienta como uno más. A veces a los locales también le va bien una mano.
¿Lo mejor de ser turista en casa? Si resulta demasiado cutre la cosa, echa una mirada al grupo a tu alrededor y sonríe sabiendo que por lo menos no has tenido que pagar por el billete de avión.
Sin comentarios.

