VIVIR
Publicado el 14 de noviembre de 2008
In vino veritas

Si por un momento ignoras las barbaridades a causa del blanco, los dientes ennegrecidos por el tinto, y cómo hace escupir hasta a los más correctos, en una sola oración, mentiras descaradas y verdades desagradables: qué bueno es el vino.
Y como la señora que soy, escojo el mío de la manera más apropiada: una etiqueta bonita, menos que cinco euros, mira, ¡tres por diez! ¡Trato hecho!
Nada me indigna tanto - ni siquiera los calcetines con sandalias - como salir con un fanfarrón deliberando durante horas sobre una carta de vinos, entre una charla con el sumiller acerca de una cosecha y la inclinación premeditada de la copa para husmear entre las "piernas". Por favor. El propósito es emborracharme.
Pero con la edad (27 otra vez el mes próximo), comienzo a pensar que quizás ya deba distinguir mis Pinots de mis Cabernets. Como con los hombres, a partir de un cierto punto priorizas calidad sobre cantidad, hasta con las bebidas.
Cuento con Isabelle Moreno y César Cánovas, sumilleres de Monvínic. En una sola y entretenida sesión te dan las herramientas para apreciar y evaluar la calidad de hasta los vinillos más finos. Perfecto. Por último, hasta puedes enterarte de que "de la casa" no es una D.O. Aunque sea tu favorito.
Catas de vinos Monvínic - 19:30h 19:30h 24, 25 de noviembre, 1, 2 de diciembre
Diputació 249, Eix Esq - 93 272 6187
Una sesión EUR 35. Pago antelado por VISA o transferencia bancaria
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