SALIR
Publicado el 01 de abril de 2009
Ningún hijo mío

Tan pronto como previó el Instituto Nacional de Estadística un baby boom para este año, cuatro amigas se encontraron con bollitos en el horno. Guay conmigo, excepto cuando esta superioridad moral adquirida surge en el momento en que llegue el crio: En comparación con la crianza de un peque, mis noches de juerga y mis no-relaciones son indicios de un estilo de vida permisivo. Casi se podría olvidar quién se quede preñada primero.
Desgraciadamente, en estos días de las momshells y las MQMF, son ellas y no yo las que concuerdan con el zeitgeist. Pero justo cuando estuve a punto de ir a Prenatal para ahorcarme con un sujetador de lactancia, me salvó el descubrimiento de este lugar en el Barrio Gótico.
Llevando muy a propósito el nombre de mi no-madre predilecta, Blondie ha estado sirviendo cócteles ricos y a buen precio desde el otoño pasado. Como muchos de los abrevaderos de esta zona, este antro elegante por Plaça del Pi es diminuto pero, al menos, libre de turistas y escolares.
Por suerte, tampoco tendrás que aguantar las conversaciones de sarpullidos por pañal o si los cargas bien. Y con un descanso y una copa aquí, hasta soy capaz de otro "nah, apenas se nota que hueles a vómito de bebé".
Blondie
C/ Roca 14, Gótico
Sin comentarios.

