COMER & BEBER
Publicado el 15 de abril de 2009
Impenitente

Haber vivido la mejor parte de la última década en Barcelona, me lleva a concluir que aquí la Semana Santa se reduce a tres cosas: a la apariencia de conejitos de chocolate Lindt en El Corte Inglés, a una semana de tiempo chungo y a la primera gran invasión de turistas del año.
No es que nuestros visitantes no se tomen en serio sus vacaciones de Semana Santa. Están los holandeses e ingleses penitentes y de rodillas por haber venerado excesivamente a San Miguel; la procesión de alemanes, sin carteras, caminando a la comisaría en Nou de la Rambla; y los cánticos de grupos italianos.
Es la temporada en que me parecen aún más tentadores los encantos y sobre todo la ausencia de turistas en los barrios de la Zona Alta. Y por sí solo, la llegada de uno de los jóvenes chefs catalanes más excitantes en uno de los restaurantes más deleitosos en el verano, aumenta la atracción.
Llegando a Vivanda, una joyita de la zona con una cocina fiable y mesas en un jardín pintoresco en lo profundo de Sarriá, es Jordi Vilá, que ya ha ganado su primera estrella Michelin en Alkimia.
Con platos relativamente sencillos - servidos en raciones pequeñas casi como tapas para degustar - la nueva carta de Jordi es menos experimental que la de Alkimia, pero sigue el mismo evangelio de una relación calidad-precio excelente. Siendo Semana Santa o no, amén por eso.
Vivanda - nueva carta de Jordi Vilá. Terraza ya abierta.
Mayor de Sarriá 134, Sarriá - 93 203 1918
Menú mediodía EUR 13,50, cena EUR 30-40.
Martes a domingo (domingo noche cerrado)
Sin comentarios.

