Uno no puede llegar aquí esperando el mismo grado de ostentación o de mimo de los hoteles spa, pero es un excelente atractivo si lo que se busca es una parada para renovarse a la antigua usanza sin tirar la casa por la ventana.
El problema del talento, similar a un bebé feo, es que muy poca gente está dispuesta a decirte objetivamente si lo tienes o no. Si trabajas en publicidad por lo menos tienes una opción menos cara de averiguarlo.
Es fácil ponerse cínica sobre el Día de Sant Jordi pero a mi, personalmente, me gusta bastante el día. Sin embargo, pasa de largo de los vendedores callejeros y del fiable Flores Navarro.
Los de Dove otra vez buscan chicas gorditas para un spot. Oh, perdón. ¿Curvilíneas? ¿Generosamente proporcionadas? Pues no, mujeres reales. Esto explicaría la reaparición de anuncios con modelos que parecen no tener vergüenza a la hora de repetir el postre.