Todo el que llegó a la Barcelona insalubre e incómoda de finales del siglo XIX, llena de mosquitos y humedad, tuvo la suficiente agudeza como para darse cuenta de que el negocio estaba en comprar tierras descampadas y edificar manzanas enteras, ya desde entonces. Como los propietarios de este inmueble, que decidieron cambiarlo y convertir las otrora aburridas oficinas en hotel.
Soberbio edificio bien ubicado, aunque en el corazón de la ruidosa Vía Laietana. Habitaciones amplias, en colores neutros, sin estridencias e insonorizadas. Excelente piscina que parece perderse en el infinito, en la terraza.
Cada sitio tiene su propio tipo de emprendedores. Silicon Valley sus magos de lo high tech, Milán sus modistos, y Nigeria sus empresarios con necesidad de ayuda a través de transferencias de dinero. Aquí, sin embargo, no hay escasez de dueños de apartamentos turísticos.
Gana un paquetede dos noches en este hotel boutique de lujo. Uno de nuestros hoteles predilectos de Barcelona, y ciertamente con nuestra piscina preferida en su tejado.
Más allá de un confort standard, desde la recepción, se huele el morbo. Lo mejor de todo es la serie de etiquetas que podemos colgar en la puerta antes de irnos a la cama; una, perturbadora: “Disturb, please”. Todos pueden entrar en el juego, menos los empleados. Lástima.
Gran Clase solia ser ni grande, ni tener clase. Pero los tiempos cambian, y hoy Renfe pone en servicio sus nuevos Talgo Trenhotel con camas más grandes, pantalla plana, y con más espacio para equipaje como otra de sus novedades.
Es simple: sale provechoso estar casado - es mucho más económico 1x2 que 2x1. Así que, ponle un anillo, pero barato. Por ejemplo, cortando los costes más grandes de la boda, eliminando la fiesta y fundiéndo la ceremonia con la luna de miel.