A medianoche de Nochevieja, con los dedos todavía pegajosos por las uvas, serán enviados por docenas deseos de "félix con nuevo" y cosas peores. Se necesita ayuda, y ahora te la ofrecen.
La avalancha de tarjetas de navidad ha comenzado a engordar mi buzón, recordandome de que, como los planes de pensiones, los crismas son otra de las cosas de adultos que aún no domino.
No soy lo que se dice perezosa, pero la actividad física nunca me ha atraído mucho. Así, supongo que si una vez practicase un deporte, sería yoga, la única disciplina donde puedes estar sola, respirando tumbada y, encima, que pase como un ejercicio.
Me suena prometedor este nuevo servicio de conserjes. Además de tareas estándares como reservas o personal shopper, también te pueden pasear y alimentar al perro (por lo menos los de cuatro patas), decorar tu casa o propiciarte un cambio de imagen.