El grupo Tragaluz logró transformar la categoría de restaurantes modernos en Barcelona con su impecable cocina, ojo para los detalles y cuidado diseño minimalista. Al principio por ser imitado, luego con una expansión fuerte que ya ha llevado su interpretación de buen gusto a más de diez locales, entre ellos símbolos culinarios locales como Bestial, El Japonés y Cuinas de Santa Caterina.
Omm, la “niña de tus ojos” del grupo, te deja vivir de esta experiencia, y no sólo a la hora de comer. Siempre abierto a quienes les gusta estar rodeados del diseño moderno. Habitaciones con mucha luz natural, únicamente atenuada en el Spa, que luce sobrio y sombreado, pero relajante y lujoso. El uniforme corporativo es obra de Joseph Abril y la vajilla de los restaurants exhibe dibujos de los artistas plásticos más cutting-edge de la ciudad. Detalle curioso mediante el cual la propietaria rinde culto a su familia: en el amplio hall veremos una instalación conformada por cubos metálicos. Cada uno lleva el nombre de sus nietos.
Cada sitio tiene su propio tipo de emprendedores. Silicon Valley sus magos de lo high tech, Milán sus modistos, y Nigeria sus empresarios con necesidad de ayuda a través de transferencias de dinero. Aquí, sin embargo, no hay escasez de dueños de apartamentos turísticos.
Gana un paquetede dos noches en este hotel boutique de lujo. Uno de nuestros hoteles predilectos de Barcelona, y ciertamente con nuestra piscina preferida en su tejado.
Más allá de un confort standard, desde la recepción, se huele el morbo. Lo mejor de todo es la serie de etiquetas que podemos colgar en la puerta antes de irnos a la cama; una, perturbadora: “Disturb, please”. Todos pueden entrar en el juego, menos los empleados. Lástima.
Gran Clase solia ser ni grande, ni tener clase. Pero los tiempos cambian, y hoy Renfe pone en servicio sus nuevos Talgo Trenhotel con camas más grandes, pantalla plana, y con más espacio para equipaje como otra de sus novedades.
Es simple: sale provechoso estar casado - es mucho más económico 1x2 que 2x1. Así que, ponle un anillo, pero barato. Por ejemplo, cortando los costes más grandes de la boda, eliminando la fiesta y fundiéndo la ceremonia con la luna de miel.