Bien mirado, puede que éste sea el último lugar de la ciudad donde uno se alojaría. Flanqueado por una zona industrial, un centro comercial carente de todo atractivo y por el mercadillo de los Encantes, es un sitio que te provoca pasar de largo.
Preferimos no pensar demasiado en ello y dejarnos llevar por los precios tirados que suele ofrecer este hotel verdaderamente excelente. Su ubicación no lo hace recomendable para los que viajan por negocios, pero todos pueden disfrutar de sus interiores decorados en exceso con tonos caramelo. Desde la piscina del ático la mejor vista de la ciudad hacia el falo de Jean Nouvel: la Torre Agbar.
Cada sitio tiene su propio tipo de emprendedores. Silicon Valley sus magos de lo high tech, Milán sus modistos, y Nigeria sus empresarios con necesidad de ayuda a través de transferencias de dinero. Aquí, sin embargo, no hay escasez de dueños de apartamentos turísticos.
Gana un paquetede dos noches en este hotel boutique de lujo. Uno de nuestros hoteles predilectos de Barcelona, y ciertamente con nuestra piscina preferida en su tejado.
Más allá de un confort standard, desde la recepción, se huele el morbo. Lo mejor de todo es la serie de etiquetas que podemos colgar en la puerta antes de irnos a la cama; una, perturbadora: “Disturb, please”. Todos pueden entrar en el juego, menos los empleados. Lástima.
Gran Clase solia ser ni grande, ni tener clase. Pero los tiempos cambian, y hoy Renfe pone en servicio sus nuevos Talgo Trenhotel con camas más grandes, pantalla plana, y con más espacio para equipaje como otra de sus novedades.
Es simple: sale provechoso estar casado - es mucho más económico 1x2 que 2x1. Así que, ponle un anillo, pero barato. Por ejemplo, cortando los costes más grandes de la boda, eliminando la fiesta y fundiéndo la ceremonia con la luna de miel.