Bien mirado, puede que éste sea el último lugar de la ciudad donde uno se alojaría. Flanqueado por una zona industrial, un centro comercial carente de todo atractivo y por el mercadillo de los Encantes, es un sitio que te provoca pasar de largo.
Preferimos no pensar demasiado en ello y dejarnos llevar por los precios tirados que suele ofrecer este hotel verdaderamente excelente. Su ubicación no lo hace recomendable para los que viajan por negocios, pero todos pueden disfrutar de sus interiores decorados en exceso con tonos caramelo. Desde la piscina del ático la mejor vista de la ciudad hacia el falo de Jean Nouvel: la Torre Agbar.
Por 10 días del mes de Julio, la capital de Dinamarca se convierte en el destino estrella para los aficionados al jazz. Cualquier lugar puede ser escenario para los mejores artistas del género, desde los amados Jardines de Tívoli hasta el autobús local...
Como de las personas, todos nos enamoramos de ciudades por razones diferentes y a veces inexplicables. La selección de guías del viaje de UJ debería ayudarte a superar hasta la más turbulenta de las relaciones.