El Eixample de Barcelona es el barrio donde todos los edificios tienen el mismo aspecto, y acabas caminando dos veces por las mismas calles porque tienes que hacer enormes círculos en cada cruce. Provocar que un restaurante resalte aquí es doblemente difícil porque no sólo todos los edificios tienen formas parecidas, sino que la mayoría de los "locales" son todos de la misma forma tubular - estrechos y profundos -, no muy diferentes de un 'railway apartment' de Manhattan.
Este lugar ha conseguido crear un cálido ambiente, eso es difícil de inicio – pero, qué menos se puede esperar cuando se etiqueta a sí mismo como una fusión de Saigon, Nueva Orleans y Vietnam? El concepto es sorprendente, aunque las opiniones están un poco divididas en cuanto a si esto es debido a, o a pesar de, la charlatanería del propietario.
Por lo imposible que solía ser localizar un buen comedero abierto en pleno verano, este año muchos restaurantes han acortado el cierre por vacaciones. Y este nuevo local apenas cerrará.
A la primera mirada, parece ser otro lugar más de fórmula - una fórmula que incluye un diseño interior de Lazaro Rosa-Violán, sushi y, ¡sorpresa!, cócteles -, pero como el nombre da a entender, el pescado es lo que realmente lo diferencia.
Se repite el restaurante de Grec que este año está abierto no solo en noches de actuaciones, sino que también se puede disfrutar las delicias del fuego de su parrilla cada noche hasta el 2 de agosto.
Carles Abellán y el alcalde Jordi Hereu abrieron el sitio legendario al frente de un público invitado, muchos de ellos por aparencias asiduos del bar desde la primera inauguración en 1933
El sitio ha recuperado su esplendor original y ahora reabre con Carles Abellán echándoles un ojo a la cocina que servirá platos catalanes clásicos tipo bistro. Han restaurado el interior de art decó, manteniendo muchos de los elementos originales.