Los economistas nos dicen que los monopolios son una cosa mala. En los clubes gay éstos se dirigen a una divertida mezcla. Al ser la única opción real a mediados de semana, en Metro acaba todo el mundo. Shows de drags, musculocas, mujeres, seres rechonchos, turistas y todo los demas saliendo entresemana en la búsqueda a tope, el baile o el encuentro.
Si bien el lugar es más movidillo en los fines de semana, a pesar del resto de opciones. El ambiente, no obstante, sigue siendo relajado.
Era casi inevitable. Después de años con los gays rociando fuera de Gayxample para poner coto a nuevos territorios en Heterolandia, la marea está cambiando: Gayxample se está convirtiendo hétero.
Pánico en el Paralelo! ¡Uuhhh!, ¡que miedo! Volvió A Los Huevos Tuyos con unos que sabian cantar, unos que no pero sí sabian entretener, y unos que deberían haberse quedado en casa. Como siempre, diversión al máximo.