El número de extranjeros en Barcelona ha aumentado la diversidad de opciones de restaurantes en la ciudad, con un montón de restaurantes japoneses en los últimos años. Lamentablemente, la mayoría parece que se han sumado a los chinos por su relación calidad-precio, lo que significa que estarás a la orilla de una cinta giratoria que transporta una confusa variedad étnica de platos, incluidos los rollitos primavera, arroz frito, alas de pollo y un ocasional sushi de salmón.
Busca refugio en esta reciente incorporación a la compleja escena, donde el sushi es de buena calidad, la decoración agradable, y la cuenta, correcta.
Con este encaprichamiento actual por los platos tradicionales de los chefs gourmet, te servirán unos canelones como te los preparó tu mama, sólo que mejores - y definitivamente, más caritos. Pero para mí, es carne en pasta con queso, y punto.
No importa si estamos casi a cero grados. Dicen que esta franquicia es sólo el primer paso de una cadena dispuesta a retar a Starbucks con sus tentaciones congeladas y batidos de fruta.
Los cínicos suelen decir que los restaurantes asiáticos de Barcelona necesitarían colgar afuera, en letras grandes, la comida que se sirve dentro, porque sólo comiéndola, no tendrás ni idea. En el nuevo restaurante de Ly Leap, en Muntaner, no dejaron nada al azar.
Soy un tío sencillo a quien sólo le ha gustado la idea de acortar la charla de cena cuando es inútil. ¿Para qué el rollo de "sí, tuve un buen día, también" cuando puedes responder "calla, no oigo lo que dice"?