Junto al Aquarium y a ese infierno de tiendas que es el Maremagnum, uno espera que los establecimientos que sirven aquí paellas sean de esos con fotografías en los menús. Sin embargo, aquí se encuentra un local cuya cocina ofrece probablemente las mejores paellas de la ciudad.
Procedentes de Valencia –de donde debería ser cualquier cocinero de paellas –, los propietarios reformaron el local de cabo a rabo en 2006 ofreciendo en la actualidad una de las experiencias culinarias más gratas de los alrededores. Mientras que su restaurante hermano de Poble Sec es perfectamente agradable e incluye en su menú el mismo delicioso papeo, aquí hay que añadir a la ecuación el mar para obtener algo tan igual de placentero para la vista como para el paladar.
Con este encaprichamiento actual por los platos tradicionales de los chefs gourmet, te servirán unos canelones como te los preparó tu mama, sólo que mejores - y definitivamente, más caritos. Pero para mí, es carne en pasta con queso, y punto.
No importa si estamos casi a cero grados. Dicen que esta franquicia es sólo el primer paso de una cadena dispuesta a retar a Starbucks con sus tentaciones congeladas y batidos de fruta.
Los cínicos suelen decir que los restaurantes asiáticos de Barcelona necesitarían colgar afuera, en letras grandes, la comida que se sirve dentro, porque sólo comiéndola, no tendrás ni idea. En el nuevo restaurante de Ly Leap, en Muntaner, no dejaron nada al azar.
Soy un tío sencillo a quien sólo le ha gustado la idea de acortar la charla de cena cuando es inútil. ¿Para qué el rollo de "sí, tuve un buen día, también" cuando puedes responder "calla, no oigo lo que dice"?