Junto al Aquarium y a ese infierno de tiendas que es el Maremagnum, uno espera que los establecimientos que sirven aquí paellas sean de esos con fotografías en los menús. Sin embargo, aquí se encuentra un local cuya cocina ofrece probablemente las mejores paellas de la ciudad.
Procedentes de Valencia –de donde debería ser cualquier cocinero de paellas –, los propietarios reformaron el local de cabo a rabo en 2006 ofreciendo en la actualidad una de las experiencias culinarias más gratas de los alrededores. Mientras que su restaurante hermano de Poble Sec es perfectamente agradable e incluye en su menú el mismo delicioso papeo, aquí hay que añadir a la ecuación el mar para obtener algo tan igual de placentero para la vista como para el paladar.
Por lo imposible que solía ser localizar un buen comedero abierto en pleno verano, este año muchos restaurantes han acortado el cierre por vacaciones. Y este nuevo local apenas cerrará.
A la primera mirada, parece ser otro lugar más de fórmula - una fórmula que incluye un diseño interior de Lazaro Rosa-Violán, sushi y, ¡sorpresa!, cócteles -, pero como el nombre da a entender, el pescado es lo que realmente lo diferencia.
Se repite el restaurante de Grec que este año está abierto no solo en noches de actuaciones, sino que también se puede disfrutar las delicias del fuego de su parrilla cada noche hasta el 2 de agosto.
Carles Abellán y el alcalde Jordi Hereu abrieron el sitio legendario al frente de un público invitado, muchos de ellos por aparencias asiduos del bar desde la primera inauguración en 1933
El sitio ha recuperado su esplendor original y ahora reabre con Carles Abellán echándoles un ojo a la cocina que servirá platos catalanes clásicos tipo bistro. Han restaurado el interior de art decó, manteniendo muchos de los elementos originales.