Podría decirse que es la versión pobre del cercano restaurante Commerç 24 de Carles Abellàn. Pero una descripción más acertada sería afirmar que se trata de una versión de pobres de tiempo. Antes que ser realmente barato, es probable encontrar una mesa disponible a pesar de haber olvidado hacer la reserva con suficiente antelación.
Esta comparación es algo injusta por tratarse de especies bien distintas. Puede estar en la misma calle, correr a cargo de otro de los alumnos del Bulli de Ferrán Adrià, e incluso servir pequeños platos innovadores tipo tapas. Pero ahí acaba todo parecido. Mientras que la experiencia de sentarse en Commerç 24 puede resultar algo formal y teatrera, este es un lugar ruidoso y concurrido que por casualidad sirve tapas estrambóticas.
Por lo imposible que solía ser localizar un buen comedero abierto en pleno verano, este año muchos restaurantes han acortado el cierre por vacaciones. Y este nuevo local apenas cerrará.
A la primera mirada, parece ser otro lugar más de fórmula - una fórmula que incluye un diseño interior de Lazaro Rosa-Violán, sushi y, ¡sorpresa!, cócteles -, pero como el nombre da a entender, el pescado es lo que realmente lo diferencia.
Se repite el restaurante de Grec que este año está abierto no solo en noches de actuaciones, sino que también se puede disfrutar las delicias del fuego de su parrilla cada noche hasta el 2 de agosto.
Carles Abellán y el alcalde Jordi Hereu abrieron el sitio legendario al frente de un público invitado, muchos de ellos por aparencias asiduos del bar desde la primera inauguración en 1933
El sitio ha recuperado su esplendor original y ahora reabre con Carles Abellán echándoles un ojo a la cocina que servirá platos catalanes clásicos tipo bistro. Han restaurado el interior de art decó, manteniendo muchos de los elementos originales.