Dry Martini es uno de los pocos establecimientos que saben cómo agitar un buen cóctel. Aunque su interior puede resultar atractivo para algunos, huele demasiado a crucero económico como para convertirse en uno de nuestros abrevaderos habituales. Pero no estamos aquí ni por las bebidas ni por la decoración de la primera sala.
Hay que atravesar la cocina para llegar a la zona de la comida –realmente la parte más importante de la diversión– y ser recompensado en uno de los comedores favoritos de la ciudad. Ubicado en una despensa reformada, una discreta iluminación de los estantes repletos de latas y botellas se encarga de crear una atmósfera acogedora. Importante: servirse uno mismo no está bien visto.
Por lo imposible que solía ser localizar un buen comedero abierto en pleno verano, este año muchos restaurantes han acortado el cierre por vacaciones. Y este nuevo local apenas cerrará.
A la primera mirada, parece ser otro lugar más de fórmula - una fórmula que incluye un diseño interior de Lazaro Rosa-Violán, sushi y, ¡sorpresa!, cócteles -, pero como el nombre da a entender, el pescado es lo que realmente lo diferencia.
Se repite el restaurante de Grec que este año está abierto no solo en noches de actuaciones, sino que también se puede disfrutar las delicias del fuego de su parrilla cada noche hasta el 2 de agosto.
Carles Abellán y el alcalde Jordi Hereu abrieron el sitio legendario al frente de un público invitado, muchos de ellos por aparencias asiduos del bar desde la primera inauguración en 1933
El sitio ha recuperado su esplendor original y ahora reabre con Carles Abellán echándoles un ojo a la cocina que servirá platos catalanes clásicos tipo bistro. Han restaurado el interior de art decó, manteniendo muchos de los elementos originales.