Por tradición, Barcelona no ha sido un lugar donde han proliferado los spas urbanos, y antes de la invasión de los hoteles de cinco estrellas –cada uno de ellos con su propio spa–, quien quisiera dejarse mimar con algo de calidad debía abandonar la ciudad y buscar un lugar adecuado.
Este primerizo spa Zen Zone es el único que evoca la antigua sensación de encontrarse en el retiro adecuado. Puede parecer que quede algo lejos, pero su calma, su remota ubicación en la falda de la montaña y sus impresionantes vistas de Barcelona, con el Mediterráneo como telón de fondo, hacen el resto. El spa es tan fastuoso como uno pueda llegar a imaginarse. La guinda es poder chapotear en la espectacular piscina infinita interior y exterior estilo LA mientras se disfruta del panorama urbano.
El problema del talento, similar a un bebé feo, es que muy poca gente está dispuesta a decirte objetivamente si lo tienes o no. Si trabajas en publicidad por lo menos tienes una opción menos cara de averiguarlo.
Es fácil ponerse cínica sobre el Día de Sant Jordi pero a mi, personalmente, me gusta bastante el día. Sin embargo, pasa de largo de los vendedores callejeros y del fiable Flores Navarro.
Los de Dove otra vez buscan chicas gorditas para un spot. Oh, perdón. ¿Curvilíneas? ¿Generosamente proporcionadas? Pues no, mujeres reales. Esto explicaría la reaparición de anuncios con modelos que parecen no tener vergüenza a la hora de repetir el postre.